Capítulo 64
Ineficaz
Se coloca sobre mí y lleva su boca a la mía antes de que diga algo, una de mis manos va a su cabello y jaló mientras la otra va a su culo. La puerta es abierta así que rápido alzó las manos, ella me observa extrañada hasta que da vuelta para encontrarse con Fausto y su padre que miran la escena divertida, al parecer estuvieron tocando de no ser así quiero pensar que no entrarían. La observó ruborizarse y sonrió, la abrazó para levantarme y la lanzó a la cama. Me abrochó cinturón y el pantalón, al parecer Gales iba con todo no me di cuenta cuando ya estaba quitando mi pantalón, coloco mi playera, ellos parecen esperar por mí.
—Has deshonrado a mi hija, deben casarse —bromea Joe, maldición hombre hasta la embaracé
La observo y luego su vientre ella entiende por su carcajada.
—Podríamos casarnos ahora, no tengo ningún problema. Solo que te has tardado —bromeo, sintiendo unos brazos rodearme
—Si —grita emocionada
—Es el momento en que te pones de rodillas —dice Fausto pensando que quizá quiero salir corriendo
—Hay muchas personas para que este de rodillas dejo caer, Gales jadeo y su padre me observa sin poder creer que lo dije El anillo ya se lo di —afirmó regresando a verla, su mano va directa al collar y observo que va a llorar y mi sonrisa se esfuma
—Lo siento es que —dice parpadeando varias veces, la atraigo a mi cuerpo de nuevo
Quiero decirle que no necesita estar divorciada de alguien con el que nunca se casó. Pero no puedo romper la estrategia, si lo supiera me habría dicho que nos fuéramos. Mi teléfono suena y observo el nombre de Fray, suelto un suspiro dramático. La suelto y soy guiado a la sala, donde veo a Jack leyendo un libro, me acerco a ver que lee y sonrió mientras se aleja cuando se da cuenta de mi presencia.
—También te escapaste de tu casa —afirma Fausto, me encojo de hombros y sonrió
Contesto el teléfono y lo llevo a mi oído, escucho sus gritos y las formas en que moriré hasta que toma algunas respiraciones tranquilizándose.
—¿Dónde estás? —ahora es con voz calmada, Fausto coloca unos planos frente mío y Joe me extiende un folder que sé dé que se trata.
—Con Gales, también pase por encima de la seguridad, me alegra que pensaras que las cámaras son absurdas y pusieras más ojos —bromeo —Aunque fue un reto salir de nuestra casa que llegar a Gales —determino leyendo el escrito, me parece perfecto las primeras líneas así que firmo
Joe se me queda viendo sabe la información que está manejando, sé que esconderle cosas a tus hijos no es bueno y Joe está lleno de esto, sin embargo, no hay otro abogado al que le confiaría esto sin que alguien más sin que medio mundo se entere.
—No los suficientes —grita exasperado, alejo un poco el teléfono
—Podrían hacerlo la próxima vez mejor, ve esto como una lección —alego relajar las cosas
Fray cuelga estoy seguro de que ha enviado a alguien y se asegurara de mejorar la seguridad, esto será un reto para él y para mí Observo regresar a Gales, esta más pachoncita con la ropa, sonrió.
—¿Cómo entraste? —Fausto está curioso cuestionándose en que fallo y el que no fueron capaces de detenerme
—No te diré como o hice. Sin embargo, puedo decirte por qué —me recargo en el sillón y Gales aprovecha para sentarse en mis piernas y acurrucarse. Aprovechó para dejarle caricias que parece necesitar, quiere mi tacto —Las cámaras tienen varios puntos ciegos —Abrazo contra mí a Gales dándome modo y con la pluma que me dejo marco todas las cámaras y donde debería colocarlas, es un nuevo orden. También anoto su programación en tiempo así será más difícil pasar —Ahora tu seguridad, uno de los guardias es el que cubre mucha área, lo intenta, sin embargo, no es suficiente. Mientras algunos platicaban —lo pienso mientras Gales me abrazó acariciando mi pecho, suelta un suspiro contengo la risa igual que Fausto que me observa atento. No nos visualice en un punto de esta forma, él pidiendo consejos
—He pedido la cena —anuncia Joe sentándose frente mío y observando a su hija con una sonrisa hasta que ve el plano y hace una mueca
—Cabello largo y un pelirrojo estaban bromeando y el que cuidaba era uno de tatuajes —marco los puntos donde vi descubierto y donde estaban los elementos perezosos, paso mi mano por mi cabello cuando escucho mi teléfono volver a sonar
Suelto un bufido, sin embargo, veo un número desconocido, aprieto el botón y lo llevo a mi oído bajando el volumen.
—¿En qué líos te has metido mi amor? —creo que no fue lo suficiente, porque Gales se levanta alerta y me lo quita
Lo coloca en altavoz y se sienta, suelto un suspiro, no tengo idea de quien es la que habla.
—No tengo idea de quien eres —me encojo de hombros y observo a Gales que está molesta
—Fui el amor de tu vida en la secundaria y quien ha limpiado tu desastre —determina ahora sé quien es, suelto una carcajada
Abigaíl la única que me entendía y que a las que se acercaban a mí con claras intenciones les decía que era el amor de mi vida y que se alejaran. Me dolió cuando me dijo que su padre se mudaba por trabajo y con ello ella se iría. Suelto un suspiro dramático.
—¿Cómo es que sigues viva? —bromeo lo que relaja a Gales, suelta una carcajada
—¿A quién has hecho enojar Silas? —su pregunta se tornó seria —Llego un cuerpo a la morgue y las pruebas iban en tu dirección, implante sangre, pero lo saben así que me muevo —agarro una pose relajada para que Gales no sospeche, sin embargo, me doy cuenta de que son tres los que están al pendiente de la plática, me preocupa más Gales que se está haciendo ideas, pero si me muevo para que evite hacerlas será peor
—Depende, el muerto de donde es —suelta una risa, luego hay algunos ruidos, que me preocupan
—Es un hombre que por lo que se tuvo una pelea contigo hace un año —contengo la risa, he peleado con muchos —Está resuelto, sabía que era alguien grande así que decidí dejar mi departamento y escapar para ahora deben saber que te conozco —afirma
Supongo en que en efecto debe ser alguien pesado y debo descubrir quien es, quizá un diputado, senador o el presidente, hay muchos rostros.
—Te envió esta dirección —comienzo, pero me calla con un chistar
—La bruja, debemos cavar tumbas y asegurarnos de que si esté muerta —no recordaba eso, el que ella estaba presente, era un total novato y si eso es un problema
Hago un lado los pensamientos cuando siento una sonrisa ganar, está muy muerta, sin embargo, lamento que los bombeos llegaran antes de que su cuerpo se cremara. Suspiro.
Te veo en el cementerio ——afirma y cuelga
Gales me observa y le sonrió teniendo las palabras correctas.
—Voy contigo —determina levantándose, niego y observo su vientre —Deberás cuidarnos bien —levanta la barbilla
Observo a su padre quien sonríe.
—Llévala a cenar después —creen que lo que Abigaíl dijo fue un código, sin embargo, es un literal
—Ponte botas y otra sudadera —pienso en que más debe llevar mientras corre
Fausto me extiende un arma, confiado en que la sé usar y claro que sé, sin embargo, prefiero los cuchillos. Le muestro que mi sudadera y pantalón tiene escondidas cuchillas por si acaso. Veo un plato, toda evidencia debe ser borrada, saco la cuerda de mi bolsillo, mi ropa se lavará y todo de ira, sin embargo, esta soga no. La dejo caer y le enciendo fuego, creo que Fausto ve más de lo que parece aunque no puede anticipar mis pasos, sabe lo que soy. Joe solo piensa que estoy loco por su hija y que soy escurridizo o que me entrenaron bien y vaya que lo hicieron.
En estos momentos tenemos la ventaja de que podemos salir por la puerta de enfrente, ya que según Fausto va a haber varios despidos así que van a estar entrando y saliendo camionetas. Va a haber nuevo personal que espera haga bien esta vez su trabajo. De hecho le pase el número de teléfono de Fray para que le dé la información de la empresa que está en nuestra casa. A comparación de su personal, ellos han sido más eficaces al darse cuenta de que no estaba a unos 3 a 4 minutos de que había salido. Les preguntaron a mis niños y estos le dijeron que había ido a ver a su mamá y que no debían de preocuparse, ya que era un ninja además de que no hay que olvidar que mi hermano les advirtió de mí. Así que no se preocuparon tanto de hecho ya venía una camioneta antes de que él les diera la orden y gritara, así que está llegando o llegara en unos minutos. Sin embargo, les tocará esperarme, salimos en una camioneta negra y me puse un uniforme de los que utilizan los de seguridad y salimos mientras Galea está escondida en el asiento de atrás en el pequeño pasillo, voy atento a los autos y personas a nuestro alrededor. Llegamos al cementerio y de reojo veo a Gales que está sorprendida, de seguro pensaba que estaba bromeando y la realidad es que no. Dejó la camioneta unos metros lista para salir de aquí por sí la necesitamos. En dado caso que necesitemos huir o alguien nos encuentre haciendo esto. Salgo de la camioneta y ayudo a Gales a salir, la mantengo cerca, le coloco el gorro de su sudadera y escondo lo más su cuerpo, ningún rizo fuera, esta vez. Buscó a Abigaíl y la encuentro, sé que es ella. Está recargada en un árbol en la entrada del cementerio cuando me observa tiene una sonrisa burlona mientras observa a un lado mío ata cabos con facilidad. Ha subido de peso ya no es un renacuajo, esta más rellena, sin embargo, sigue siendo una morena ojo azul. Además de que si creció, es un poco más alta que Gales, cuando estamos juntos trae unas flores y una vela, lo que me causa gracia, espero y no quiera invocar a un espíritu.
—Por fin te han amarrado las riendas o todavía sigues más loco que una cabra —se burla y se acerca a abrazar a Gales que la recibe