El mensaje llegó y Luciel no haría nada para enfrentar a Nazgul, en su sabiduría sabía que su hermano solo buscaría provocarlo.
Nazgul recibió la negativa de su hermano y un plan orquestaría para provocarlo a ira y se diera el confrontamiento.
Él sacaría toda información a Mordor para que le diese la ubicación exacta sobre la base militar que Luciel había instalado cerca de las fronteras del Reino del caos.
-Mordor, donde está ubicado la base que construyó Luciel cerca de nuestras fronteras.
-Padre, esa base se sitúa en una pequeña estrella a unos diez mil kilómetros de distancia. Tengo toda la información de lo que hay allí, el ejército de elfos y del lugar donde custodian los cuatro dragones celestiales.
Los dos acompañados de Therion harían la invasión para devastar la base militar de Luciel. El viaje emprendieron y desde lejos había cuatros dragones celestiales custodiando las afueras de la base.
El ataque no sería fácil y es por eso que tres dragones negros y una legión de soldados de las sombras acompañaban a los Señores de la oscuridad.
Lentamente se acercaron y los dragones de Therion atacaron a los dragones de Luciel, esta vez no sería con fuego la pelea sino con sus letales garras, sus grandes colas y sus filudos colmillos.
Los dragones de Luciel se defendían con sus inmensas alas, un gran toque de trompeta se escuchó desde la base espacial, la legión de elfos salieron en sus naves para meterse en el conflicto, Nazgul dio la orden para que los soldados de las sombras hagan frente a los elfos.
Debido al tan bajo nivel vibracional de la zona, no fue difícil que Nazgul aniquile a sus adversarios.
Los únicos que quedaron con vida fueron los dragones celestiales que a gran velocidad regresaron al Reino celestial.
Una vez que la base militar quedó en manos de Nazgul, Therion fue el encargado de incendiarla y destruirla completamente.
Los Señores de la oscuridad regresaron a su reino para esperar la respuesta de Luciel, una vez destruida la base espacial y la legión de elfos que quedó devastada, solo Nazgul aguardara que su hermano le aceptara en confrontamiento y le esperara en el borde el agujero n***o.
Los cuatro dragones que quedaron con vida llegaron a las afueras del Reino de Luciel, enseguida fueron auxiliados por algunas de las elfas de Elentari que se unieron a los ejércitos de Luciel.
Una vez curadas las alas de los dragones, Luciel recibió la mala noticia de la destrucción de su base espacial y la muerte de los elfos.
El Rey sabía que era una provocación de Nazgul para que acudiese a la batalla, más él no haría nada y se dedicaría a fortalecer más todos sus mundos.
Aradia año 705
Aradia seguía prosperando, nuevas ciudades fueron fundadas y entre una de ellas la ciudad colonial, una obra maestra de Luciel y su hijo Gondor.
Esta ciudad era distinta a todas las demás y que le pareciese hermosa a todo el que la viese. Aquí viven mariposas, topos, mariquitas, pajarillos y caracoles. En esta ciudad, las casas son los árboles y las calles, los senderos. Es a la vista un mundo que gustará a todos los hombres. Además, los edificios no envejecerán nunca: siempre crecerán nuevas flores y brotarán nuevas hojas.
Muchas parejas de humanos fueron a vivir en aquella hermosa ciudad, con el pasar el tiempo miles de niños y niñas crecían en tan cálido ambiente. Luciel una vez más se sentía a gusto con sus creaciones.
Aradia era un mundo muy especial para el Rey de los dioses, no solo porqué fue el primer planeta terrenal que creo, sino principalmente porque aquí conoció y se enamoró de Bryinhildr y tuvo a su hijo Gondor.
Un nuevo castillo construiría en la capital de Aradia, llamada Aradia. Justo en aquel mismo lugar donde su hermano Lord Nazgul junto con Mordor y Phantom gobernaron por algún tiempo en paz y prosperidad.
Este castillo será el centro del poder de la realeza humana, será la casa del rey y la reina, por tanto, de los príncipes y princesas que serán hijos y herederos. En este castillo se desarrollará también la vida del ejército (los soldados que lo defienden serán solo humanos) y la de los sirvientes (criados y criadas, nodrizas, niñeras, mayordomos, cocineros, jardineros, cocedores, reposteros, armeros, etc.).
Luciel esperaría aquel quien sea digno o digna del trono será por el ascenso social de un héroe o una heroína, que podrá acceder quien rija toda Aradia gracias a sus cualidades positivas, su ingenio, su valor, su bondad o su inteligencia, de forma que el castillo se convierta en una parte de la recompensa, el símbolo claro del ascenso social.
El imponente castillo, rodeado por exuberantes jardines, diferencia cada estilo artístico con un color: amarillo, burdeos y malva, dándole un aire psicodélico capaz de transportar a quienes se acercan a visitarlo a una atmósfera parecida a los mundos mágicos de las elfas de Arcoluz.
Por el momento los mejores de los hijos de los hombres estarían a cargo del castillo, Bryinhildr y Gondor serían los encargados de entrenar a muchos jóvenes para que tuvieran su propio ejército.
Luciel los preparaba para en caso que se presentara una guerra, estuvieran bien armados para hacer frente a las legiones de las Criaturas de las Tinieblas.
Una buena cantidad de naves espaciales fueron traídas a Aradia para que tuviesen pilotos de combate.
Un gran ejército de hombres se formaba tanto de infantería como de aviación. Gondor desde el balcón de lo alto del castillo, se dirigió a todo el ejército con grandes palabras de valor y motivación.
- Ahora se prenden las antorchas de fuego y en esta noche iluminan. Desde hoy el enemigo temblará y no podrá arrebatarnos nuestra libertad.
-Aunque haya humo n***o en el cielo y el miedo quiera quebrar tu corazón, tu alma no podrá dejar de gritar, tus venas se prenderán y tu valor mayor será.
-Ahora deberemos luchar, aunque nuestras vidas podamos agotar por nuestra tierra resistiremos.
-Proteger nuestro pueblo del conquistador, que un día creíste que era tu dios (Nazgul), mortal enemigo que traicionó a nuestro pueblo con su terror.
-Aunque muramos por luchar en el campo de batalla, nuestro legado siempre vivirá por buscar la libertad.
Gritos de júbilo se escuchaban por todos lados, el ejército de los hombres motivado se encontraba, Gondor para ellos desde ahora era su caudillo.
Aradia año 720
Ciudad colonial crecía en abundancia, hombres y mujeres trabajan por su tierra y los niños enseñados por grandes maestros. Ese día era el 15 aniversario de su fundación y los hombres una celebración preparaban.
La mañana radiante se veía, muchas luces de colores rodeaban la gran plaza, comida, bebida y un gran baile daba comienzo.
Las jóvenes doncellas danzaban con los mancebos, los niños aplaudían desde los balcones de los edificios, los adultos tocaban los instrumentos musicales. Todo era risas y alegría.
De pronto el aire se tornó oscuro, un olor a azufre se dispersaba por doquier, todos los asistentes miraron al firmamento y un remolino se hizo presente, era Lord Nazgul que regresó a Aradia por un portal interdimensional.
Todo su cuerpo de prendió de fuego y grandes flamas cayeron en la plaza, todos corrían despavoridos. La muerte alcanzó a cientos de jóvenes y niños. Nazgul con una voz de terror exclamó:
-“Si su Rey no va a lugar del duelo pactado, seguiré destruyendo su preciosa creación”.
Una vez dicho estas palabras, se envolvió en un humo n***o y desapareció. Lo que era una celebración llena de alegría y júbilo, se convirtió en una m*****a de muchos inocentes.
Las familias de los fallecidos gritaban de dolor en medio de toda la plaza, desfalleciendo por la pérdida de sus seres queridos. La noticia llegó a los oídos de Luciel, no tenía otra alternativa que hacer frente a su hermano, si esta vez no iba de seguro algo peor tendría preparado.
El mensaje haría llegar a Lord Nazgul indicándole que aceptaba el duelo, cuando el señor oscuro recibió la afirmativa respuesta, se alistó vestido con su armadura negra, con su espada de dos filos y un escudo hecho de coralina. Nazgul iría cabalgando en Therion, el más poderoso entre los dragones negros.
El Rey se pondría su armadura para el gran combate, su color blanco, su corona de muchas diademas de diamantes y una formidable lanza llevaría. Él escogería al águila más grande y poderosa para que cabalgase encima de ella.
Luciel emprendió el viaje al centro de la galaxia, al borde del gran agujero n***o, cuando llegó, Nazgul lo esperaba montado en Therion, unas pocas palabras pronunciaron antes del choque colosal entre estos grandes dioses.
-Aquí me tienes Nazgul, me has obligado a esta absurda pelea.
-¡No tienes idea como he deseado tener este duelo contigo Luciel!
-¿Hasta donde piensas llegar hermano con tu inútil rebelión?
-¿Inútil?, no ves como a la mitad de tus legiones las he traído conmigo.
-¿Acaso no ves lo poderoso que me he vuelto? Mi alianza con las Criaturas de las Tinieblas ha sido lo mejor que he podido hacer.
-¡Mira a mi hijo Mordor que se ha unido a mi causa al igual que Phantom!, Tengo todas las de ganar futuro Rey sin corona.
-Al final Nazgul, tú y los tuyos terminarán en desgracia, eso tenlo por seguro.
-¡Ya basta de tantas palabras y enfréntate a mí!
El choque de los titanes daría comienzo y el primero en a****r fue Therion arrojando mucho fuego, el águila lo esquivó y al dar la vuelta por la parte trasera del dragón, una potente luz se desprendió de la lanza de Luciel e impactó en la cola del dragón.
Fue la primera vez que alguien osaba herir al terrible Therion, la respuesta de Nazgul no tardaría en venir e inmensas bolas de fuego las arrojó a Luciel, más su armadura lo resistía todo.
El águila se acercó y con sus inmensas garras, rasgó el casco de Nazgul y quedó partido en dos, el rostro del Maligno quedó descubierto. Era irreconocible a los ojos de Luciel verlo con su faz completamente cambiada.
-¿En qué te has convertido hermano mío?
La pelea continuaría y hubo por unos momentos un choque de armas celestiales, Luciel con su lanza y Nazgul con su espada. Truenos se oían al choque de sus letales armas.
Los dos dioses levemente retrocedieron y unos rayos soltados de las manos de Luciel, los dirigió al cuerpo de Nazgul más este los esquivó con su escudo. Ahora Therion daría un mortal golpe al Rey con su filosa cola.
El golpe fue brutal que por unos momentos entumecido quedó, al ver en ese estado a Luciel, Therion se acercaría para darle el golpe final pero el águila con su pico le incrustó en sus impenetrables escamas, un líquido espeso color morado salpicó.
Un grito escalofriante se escuchó salir de las fauces del dragón y herido quedó, Nazgul viendo a Therion en ese estado retrocedió para regresar a su palacio.
Mientras que el águila llevaba en sus lomos al herido Rey para dirigirse de vuelta al Reino celestial.
La batalla había terminado y no hubo vencedor.