Diane Creo que este es justo el momento para sacar todo lo que llevo dentro, dudas, miedos, inseguridades. Hablar con el desde la tranquilidad que nos brinda un abrazo. A mi este hombre me encanta, me derrite. Huele tan bien... Lo llevé de vuelta al sillón y me senté en sus piernas, amo que me cargue, me acaricie el cabello y las piernas mientras me abraza, todo junto. Aparte puedo sentir su gran bulto rozando mis nalgas cada que me muevo. — Papi... ¿Sabes lo que pasará cuando todos se enteren de que estás de novio con una chica como yo? — Pregunto con cautela. — ¿Y como es una chica como tú? — Devuelve la pregunta tranquilo, sin dejar de acariciar mi cuerpo. — Pues, pertenezco al proletariado del país, vivo en los suburbios, pago renta, a veces no me alcanza para ayudar a mis padres

