Diane Si, Massimo se había ido del departamento hecho una fiera, nunca esperé tener que verlo de esa manera, siempre pensé que él sería quien me diera dolores de cabeza, pero mira nada más la vuelta que había dado todo, yo ahora no sabía que hacer y mi borrachera se había ido con él. Creo que debo cobrarle la puerta. Fui por una ducha, debía relajarme y reflexionar bien sobre que hacer con ese hombre, respirar profundo fue todo lo que pude hacer, al parecer la ducha solo había servido para sacar a flote mi cansancio y hacerme dormir como un bebé, ya mañana me preocuparía por lidiar con mi guapo y enojado novio. Al llegar al trabajo me encontré con una Valeria con unos lentes de sol tan grandes como sus ojeras entrando con un vaso enorme de alguna bebida, la salude y mientras caminábamo

