El reino de Maye

1483 Palabras

Salvador Busco su contacto, impotente ante su cercanía. Sus manos están cálidas en las mías. —Sé que la otra noche no fue lo que habías planeado. Lo que ninguno de los dos había planeado —digo. Abre la boca en una suave exhalación, pero yo continúo. —¿Tus compañeros sospecharon algo cuando te reuniste con ellos? —No. Para nada, en realidad. —Bien —digo, y lo digo en serio—. Entiendo por qué querrías ocultárselo. Ella frunce el ceño. —No quise salir corriendo de esa manera. La idea de que estuvieran en el mismo hotel, de tener que responder a posibles preguntas... de que Recursos Humanos se enterara... —Lo entiendo. —Fue pánico. No me gusta entrar en pánico. —Sus ojos se dirigen a nuestras manos entrelazadas. Un pulgar suave acaricia el dorso de mi mano, la más pequeña y mínima de la

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR