En el camino van pasando muchas cosas, desde que naces hasta que mueres, ves muchas caras, conoces a mucha gente, lloras, pero también amas, ríes y odias, sientes alegría y sientes rabia, la vida es así, una montaña rusa de emociones, a veces te toca ser lo que no quieres ser, vives para los demás, y otras, simplemente desapareces, puede que en el futuro alguien te recuerde, que tu nombre sea conocido, pero puede también que sólo seas olvidado, aunque eso es lo hermoso, que vives y que lo único seguro que tienes en la vida es que vas a morir, por lo mismo es que te arriesgas y, aunque te caigas mil veces, te vuelves a parar. Muerte, divina muerte, claro, no a tus veintes, no cuando recién estás empezando a conocer el amor, y definitivamente, no cuando tienes aún tanto por hacer. Eso fue

