Después de la conversación con los chicos, me encerré en la habitación, no quería tener contacto visual ni verbal con nadie. Incluso, guindé un cartel en la puerta de mi habitación que rezaba NO TOCAR en mayúsculas. Con todo y eso, tocaron la puerta, pero yo no respondí. Leonard y Kevin preguntaron si todo estaba bien. Aseguré que podían irse sin problemas, que yo resolvería cualquier cosa. —Bueno, sabes que puedes llamarnos y vendremos sin problema, Liam. —participó Kevin con un tono preocupado. Se los agradecí, acto seguido ellos se fueron. —No quiero pensar en Luisanna. —Me regañé a mí mismo, me frustraba que ella ocupara mi mente día y noche—. Tengo que sacármela de la cabeza. Alice me llamó para saber si todo estaba en orden conmigo, me comentó que supo de la visita de Maggie y

