Mason Crowell —13 de septiembre, 2018— Había dormido bastante. Me desperté a eso de las ocho de la mañana y comencé a prepararme para la gran fiesta. La boda estaba pautada para las diez. Ya tenía los boletos de avión para Europa, pero no diré más. Eso es otra sorpresa. Ya nada me puede impedir ser feliz junto a mi futura esposa. Mi hermana y mi madre están en la peluquería. Llamé a mi hermano y me digné a esperar que llegara. Estaba feliz. Por fin mi sueño se hará realidad. Luego de tanto tiempo, me voy a casar con la mujer que amo: Emma Broggi. La sorpresa estaba lista. ¿Qué? ¿Acaso no puedo darle una sorpresa a la mujer de mi vida el día de nuestra boda? Si no me distrajera, fuese más fácil terminar con todo esto. —¿Mason, podemos hablar? —Escuché decir. No me costó reconocer la

