Frente a mí está Tania muerta de miedo, sus manos están temblando y sus ojos piden auxilio. —Bajen las armas —ordeno y todos los hacen. —¿Esta chiquilla te conoce, cierto? —pregunta Erik. Yo asiento —. ¡Carajo! —exclama entre dientes. —¡Eres una completa estúpida! —Sharon le dice a Tania. —Acércate —ordena Erik. Ella lo duda un momento y empieza a caminar hacia acá. Sus ojos están bien abiertos sin poder creer lo que ve. A mí. —Vas a... —Yo me encargo —hablo interrumpiendo a Erik—, sé perfectamente lo que le tengo que decir. —Con dos palabras yo puedo mandarla a volar y que no se aparezca por aquí —interviene Sharon. —Tú cállate, yo hablo con ella —Sharon me mira mal y empieza a caminar hacia adentro. —Espero que sepas qué hacer —me susurra Erik, me da un pequeño beso y se va ant

