La hora de la verdad había llegado, en este momento vamos en el auto camino a las tiendas de ropa de esta ciudad, Camila habla de todo lo que me hará pero mi mente está en otro lado.
-Eva te estoy hablando-
-Lo siento mucho, me distraje.-
-Haz estado todo el día así, supongo que es por el idiota de Thomas.-
-Aún no entiendo por qué me pide perdón.-
-Sencillo, seguro ahora hay una nueva apuesta que dice que tan fácil eres para volver a caer.-
-¿Lo crees?-
-Está más que claro, no quiero ser cansona pero yo te lo advertí, te dije que ese tipo no es de confiar.-
-Lo sé, pero es el único chico que se fijo en mi, era más que lógico que caería en sus garras.-
-Eso te pasa por mojigata, debes ser como yo, un poco liberada, disfruto de la vida y del sex0.-
-Bueno es algo que comenzaré hacer desde ahora.-
-¿Tener intimidad con muchos hombres?-
-No exactamente, vivir mi vida, sin que nada o nadie me cohiba.-
-Me gusta esa actitud, espera que vayamos al club, será alucinante.-
-Sobre eso, Yáñez el guardaespaldas de mi mamá mencionó que conocía un lugar donde podía experimentar muchas sensaciones sin repercusiones.-
-Pues dime cuál es e iremos este sábado.-
Él no me había dicho el nombre pero sí mencionó que Carson también asistía.-
-Daddy ¿cómo se llama el club?- pregunté
-Carson solo me miró por el espejo pero no me respondió.-
-¿Daddy?- preguntó Cami
-Carson es mi Daddy.-Se que él estaba molesto por cómo lo llamaba pero me encantaba hacerlo, pensé que lo haría de broma pero me gusta llamarlo así.-
-Bueno será preguntarle a Yáñez cuando llegue a casa, es más le diré que si nos lleva, sé que el sábado es día de descanso pues mi madre desde el viernes se embriagará, así que el sábado estará durmiendo en casa.-
-¿El está lindo?-
-La verdad si, es un joven bien parecido,-
-Eva por favor, que es eso de bien parecido.-
-Pues es que lo es.-
-Debes decir, está para chuparse los dedos o algo más.-
-¡Camila! Eres una desvergonzada.-
-¿Qué? ¿Acaso tú crees que a los hombres le gustan que le hablen así de delicado?-
-¿No?-
-Por supuesto que no, a ellos le gustan que uno le hable desde el deseo, le sumamos también palabras sucias.-
-¿Sucias?-
-¡Si! Como por ejemplo a tu Daddy, puedes decirle que te encanta su lechita.-
-¡Camila! Eres una loca desvergonzada.-
-Amiga te falta mucho camino por recorrer.-
-Le diré a Yáñez que nos lleve, no creo que ponga en práctica esas extrañas palabras en el club, pero intentaré ser algo liberal.-
-Me apunto a ese plan, quiero divertirme, ahora con más razón iremos a buscarte un traje digno para tu presentación en público.-
-Está bien.- respondí
El resto de camino me fui viendo el espejo retrovisor, Carson por momentos me regalaba una mirada, ¿qué tipo de mujer le gustará a él?.- me pregunté
Llegamos a la zona comercial, Carson nos abrió la puerta, pidió que siempre estuviéramos cerca de el, yo no le vi problema.
Él era mi guardaespaldas personal pero habían más hombres de seguridad vigilando, la hija del presidente era presa fácil.
Entramos a la primera tienda, habían vestidos de colores vivos, muy bellos debo decir, todo aquí era diferente a lo que usaba frecuentemente.
-Bueno Eva con esa cadera y piernas quiero verte en Jean de tiro alto, estoy ansiosa por ver cómo se marca tu trasero y cadera.-
La vendedora muy amablemente me pasaba conjuntos de ropa, yo estaba nerviosa, nunca había mostrado piel.
-¡Sal!- gritaba Camila.-
Me había puesto un Jean n***o muy ajustado, la bota era en tubo, efectivamente el tiro era alto, la blusa era ajustada al pecho con mangas largas, mostraba ligeramente un poco de piel de mi estómago.
Comencé a girar de lado a lado, en verdad se notaba mi cuerpo, respiré profundo y salí.
-¡Wow amiga! Te ves divina.-
-Exageras-
-No miento, ¿daddy verdad que se ve hermosa?- preguntó Camila.-
Carson me miró de pies a cabeza y se dio la vuelta, es un odioso.- pensé
Camila me pasaba más y más prendas, entre esos estaban vestidos y faldas, yo en este punto dejaba que ella decidiera por mí.
Al final compré al rededor de 15 mudas de ropa, creo que el tema de dinero no era relevante, mi querido padre pagaría por todo, no me da amor pero sí dinero.
Pasamos a comprar zapatos y accesorios, al final llegamos a un gran salón de belleza, aquí es donde el miedo se apoderó de mí.
-Bueno que haremos hoy.- preguntó la asistente de belleza.-
-Mi amiga desea un cambio de look ¿qué nos recomiendas?-
-Bueno debo decir que tienes una belleza única, no te cambiaría nada, solo te enseñaría técnicas de maquillaje y peinado.- respondió
Yo la veía como me explicaba de maquillaje suave, mis rizos los definió delicadamente, mencionaba que jamás lo alisará, eran perfectos como los tenía, un ligero dolor llegó cuando depiló mi rostro, yo solo me asombraba de ver que pequeños cambios hacían que me viera muy diferente.
Tus labios son gruesos y rojos, solo aplica brillos que tengan hidratación, tus pestañas las encresparás para que resalten tus ojos.- mencionaba
Al final me maquillaron, arreglaron mi cabello, pintaron mis uñas pero mi amiga quería ir un poco más allá así que pidió depilación completa.
Creo que esa tarde morí por momentos, sobretodo cuando llegaron a mi parte íntima, no sabía que podía doler tanto.
Ser mujer es algo muy complejo, debemos pasar por tanto dolor para encajar en los estándares de belleza.
Creo que al final del día dimensione la magnitud de la decisión de cambiar, podía ver en el espejo otra mujer, es increíble que solo por un cambio de ropa y de peinado me haga lucir como otra persona.
-Muero por ver la cara de todos mañana cuando llegues a la universidad, llevarás el traje que te elegí, es el indicado.- mencionó Cami
Yo solo asentí, pasamos a comer algo y luego regresamos a casa, Carson me ayudó a llevar todas las compras, las dejo sobre mi cama, antes de marcharse le hablé.-
-Daddy ¿me ayudaste con el investigador?- pregunté
-Así es, mañana lo veremos después de tus clases.-
-Te lo agradezco.- mencioné
El me observaba, estaba de pie en la mitad de mi habitación, no sé si quería decirme algo.
-¿Pasa algo?- pregunté
-Thomas.- preguntó
-¿Qué con el?- pregunté
-No quiero saber qué pasó entre ustedes dos pero solo necesito que me digas cómo actuar ante sus acercamientos.-
-Si puedes romperle la cara te lo agradecería.-
-¿Te lastimó?-
-De la peor manera posible.-
-Entonces ¿tengo vía libre para actuar según yo lo crea conveniente?.-
-Si.-
El camino hacia la salida, antes de perderlo de vista se giró para decir las palabras mas encantadoras.-
-Siempre has sido hermosa, aunque ahora te ves bellísima.-
-Gra… gracias.- respondí
-Me retiro.-
-Hasta mañana daddy.- mencioné
El sonrío ligeramente y salió, no sé por qué eso me sonrojó.
Tarde al rededor de una hora colocando la ropa en el armario, dejé a un lado el que me pondría mañana, los zapatos y accesorios también debían quedar a la mano.
Me duché y pasé a dormir, bueno es un decir por que casi no puedo pegar el ojo, aún no sé si es buena idea todo esto del cambio, qué tal que mañana me llamen payasa, peor por otro lado estaba mi Daddy, por fin me había hablado.-