Estuvimos por horas entre los almacenes, habían tantas prendas hermosas que antes me negaba a utilizar, ahora me arriesgaría. -¿Segura quieres esto?- mencionó Camila Ella tenía en sus manos un juego de lencería casi transparente de color negr0, tenía arnés para sujetar el abdomen, el trasero y quizás unas medias veladas. -Es perfecto.- -Bueno solo diré que cuando ese hombre te vea con esa ropa le dará un infarto, sí que es atrevido.- Camila y yo pasamos a comer algo y luego iríamos a casa alistarnos, como lo había mencionado Carson terminó su turno, dos hombres se quedaron conmigo para custodiarme. Las dos iniciamos nuestra preparación, decidí usar un vestido plateado, no llevaría sostén, su pecho tenía una caída, era corto con abertura a cada lado de mi cintura, yo daba ligeros br

