Finalmente, el tan esperado día, llegó al fin. La boda que tanto habían esperado estaba a horas de suceder. Los trajes y el lugar en el que se celebraría la fiesta, todo estaba listo. —Estoy muy nervioso— habló Benjamín, mirando a la esposa de su padre. —Es muy normal— la mujer sonrió y acomodó el corbatín del omega —Cuando me casé con tu padre también me encontraba nerviosa e impaciente. —Espero con ansias ver a León listo—Benjamín sonrió —pero ¿si no le gusta como me veo? La omega rio disimuladamente —¿Cómo puedes pensar eso? Si León en verdad te ama, vas a estar radiante frente a sus ojos siempre. —No lo se, creó que puede arrepentirse de último momento y negarse a casarse. La mujer tomó ambas mejillas de Benjamín y lo hizo mirarlo —Borra esos malos pensamientos de tu mente,

