Los novios llegaron al altar, los invitados tomaron sus lugares y luego el juez comenzó con sus votos matrimoniales. León y Benjamín se tomaron de las manos, la felicidad era lo único que podía verse reflejado en sus rostros y no había nada que hiciera cambiar eso. —El día de hoy— habló el juez —nos hemos reunido, frente a este altar, para celebrar la unión entre estos dos hombres. —Te amo— susurro León dando una sonrisa. —León Johnson— el juez lo llamó y el alfa volteó a verlo —¿Aceptas amar, cuidar y respetar siempre a Benjamín Black?— hizo la pregunta. —Acepto— dijo sin titubear. —Benjamín Black ¿Aceptas amar, cuidar y respetar siempre a León Johnson? —Acepto— dio una sonrisa. —Entonces los declaró oficialmente esposos. Que esta unión no sea rota por nadie— el juez alzó l

