Narra Anabella. Me levanté a las 6 de la mañana, me aseé, vestí una braga de jean negra que me encanta, es ajustada, pero no demasiado, unos zapatos converse, me maquille muy sencilla, y ate mi cabello en una cola alta, no quise llamar mucho la atención el día de hoy, ya que debo mantenerme a raya de Larry hasta que consiga otro empleo y pueda irme, tome mi bolso. Y unos currículums que tenía impresos no tenían foto, pero bueno, voy personalmente, ya me verán. ¿Verdad? Salgo de mi habitación y Carmen sale casi volando y sin darse cuenta me lleva por delante haciendo que todo se cayera de mis manos. — Pero bueno, Carmen, ¿qué te sucede? ¿Había un fantasma? Mira lo que hiciste, Dios estás loca, ¿lo sabes? — le dije en broma, ellas son así, hiperactivas. — Lo siento, Anabella, amiga, v

