Narra Andrew. Después de hablar con Norman y que saliera de mi oficina, no sé a dónde, llamo a mi padre. Necesitaba hablar con él urgentemente, mi madre está cada vez más impertinente. —Le marco a su teléfono — contestó al tercer timbre. — Andrew, hijo, ¿cómo estás? — me dice, apenas contesta —. Tu madre me llamó, estaba histérica. ¿Qué pasó? — Papá, sabes que ella está cada vez más … ¿Cómo decirlo para que no suene mal? — mi padre me interrumpe y dice —. — ¿Loca? ¿Demente? Si hijo ya lo sé está como para colocarle una camisa de fuerza. Me tiene harto. — Bueno, conste que lo dijiste tú, ja, ja, ja. Papá, ¿cómo se le ocurre presentarse aquí con esa mujer? Y peor aún, diciendo que debo aceptar la oportunidad que esa mujer me está dando. Esto es el colmo de mi madre, ya no la aguanto

