Era un largo viaje de regreso…Christine pensaba en lo irónico de su situación, pues iba con los dos hombres que habían sido capaces de llenar su corazón. Jacob de quien tenía su amada hija y con quien tenía que aprovechar estas semanas que estaría en Washington para formalizar el divorcio. -Y el Mayor Cartago, su amor de toda la vida, y de quien estaba esperando un hijo, lo que le causaba una profunda y pacífica alegría. Casi no podía esperar para hablar con él. Contarle que iba a ser padre. Iban a ser padres. No podía estar más feliz, por lo que tenía una pequeña sonrisa tierna, regodeándose secretamente en esta increíble noticia, por lo que, miraba por la ventanilla mordiéndose el labio. -El Mayor Cartago, miró a Christine en varias oportunidades en que ella n

