Capítulo 3 Pasaron algunos minutos antes de que Daniel se uniera a Dayanna en el cuarto de estar. Necesitaba algún tiempo para prepararse para lo que iba a sufrir. Tenía una intensa pesadez en el centro de su pecho, clara señal de que estaba todo a punto de irse al carajo. Dayanna lo estaba esperando sentada pacientemente. Curiosamente, la joven estaba muy tranquila en apariencia. Su corazón latía a un ritmo normal y tenía las manos apoyadas relajadamente sobre su regazo. De algún modo, estaba completamente resignada. Daniel entró. Se había quitado el abrigo y la chaqueta, se había desanudado la corbata y desabrochado el cuello de la camisa. No miró a Dayanna, no se atrevía a hacerlo y sin decir nada se acercó al mueble bar para servirse un whisky. ㅡ¿Quieres uno ? —Le preguntó a Dayanna.

