Siento mi cuerpo caliente, un reconfortante calor lo invade y mi cabeza descansa sobre el hombro de Carolina. Ella duerme plácidamente y su cuerpo esta relajado, su olor me envuelve, siempre huele me muevo un poco, inspiro más para llenarme de esa dulzura. Sonrío al escucharla quejarse aun dormida y se pega más a mi cuerpo, para no gustarle los abrazos, está muy bien ajustada a este. El cuarto esta en total penumbra luego de que saliéramos de la ducha, tuvimos que llamar nuevamente a servicio de habitación y pedir la comida pero en ración doble, moría de hambre esta mujer acabara conmigo, aunque lo cierto es que me gusta estar así con ella. Comienzo dando pequeños besos a su hombro izquierdo, le recorro con mi lengua y soplo el mismo camino, ella se estremece y jala mi mano que descans

