−Gracias por traerme de vuelta. No sabía que estabas esperando por mi−Dice Eru al león que lo había llevado en la mañana. −Claro que sí, señorito Eru ¿Tuvo un lindo día? −Pregunta el león, y al instante un zorro aparece de entre los árboles. − ¿No viste? Hizo un amigo nuevo. Un niño elemental de cabello azul−Explica el zorro, y Eru al escucharlo, vuelve a sonrojarse, negando con la cabeza. − ¿Somos amigos? ¿Así funciona, chicos? Creo que fue bueno conmigo, me regaló este pergamino, la pluma y la tinta, me defendió de otros niños, e incluso me tocó aquí−Explica Eru, ahora señalando su mentón, sintiendo como sus mejillas ardían. −Si, creo que ya son amigos. No se mucho de esas cosas entre elementales. Pero si lo tocó, defendió, y le dio parte de sus materiales, ya con eso bas

