Caleb abrió sus ojos, con pesadez, sintiendo su cuerpo sin dolor alguno. Al concebir esto, el joven se voltea, viendo que Eru estaba a su lado, durmiendo. − ¿Eru? ¿Por qué estas…? −Caleb al instante detiene sus palabras, porque recuerda a el niño, el mensajero del cielo. El joven miró hacia todos los lados, y no logró verlo, este había desaparecido−Es lógico, se fue luego de haber cumplido su labor−Murmura, ahora viendo a Eru−Debo llevarte a un lugar seguro… pronto vendrán a atacarnos−Susurra Caleb, cargando a Eru, y cuando lo tiene en sus brazos, abre sus ojos a mas no poder, porque el pelinegro no pesaba absolutamente nada. −Su cuerpo… lo siento tan ligero −Piensa sorprendiéndose, porque él ya había cargado a Eru en otras ocasiones, y nunca antes lo había sentido tan liviano− ¿S

