Capítulo 28

822 Palabras

Leonardo Si estoy soñando, que por favor no suene la maldita alarma cómo cada mañana, esta última semana. La tengo aquí, recostada en la cama, acabo de quitar su blusa y sus ojos nublados de deseo, no han dejado de sostener mi mirada, bajo la copa de su brassiere de encaje n***o y encuentro su pezón duro y expectante, lo acarició con mi lengua... El gemido que se escapa de su boca, me pone más duro de lo que ya estoy y llega a ser doloroso, pero esto debo tomarlo con calma. La probabilidad de que mañana se arrepienta es tan alta, que necesito grabar éste momento con cada detalle. Desabrocho su pantalón y lo deslizo por sus piernas, una diminuta braga cubre ese lugar que necesito saborear y no sé cuánto más puedo resistir, creo que corro el peligro de acabar, sólo con probar su centro.

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR