Leonardo Si estoy soñando, que por favor no suene la maldita alarma cómo cada mañana, esta última semana. La tengo aquí, recostada en la cama, acabo de quitar su blusa y sus ojos nublados de deseo, no han dejado de sostener mi mirada, bajo la copa de su brassiere de encaje n***o y encuentro su pezón duro y expectante, lo acarició con mi lengua... El gemido que se escapa de su boca, me pone más duro de lo que ya estoy y llega a ser doloroso, pero esto debo tomarlo con calma. La probabilidad de que mañana se arrepienta es tan alta, que necesito grabar éste momento con cada detalle. Desabrocho su pantalón y lo deslizo por sus piernas, una diminuta braga cubre ese lugar que necesito saborear y no sé cuánto más puedo resistir, creo que corro el peligro de acabar, sólo con probar su centro.

