Mi teléfono suena, es Fernando, una video llamada. Leo aún no vuelve y miro la hora, mientras hablo con Feña, 22:10... Se ha demorado demasiado y me preocupo un poco. Le digo a mi amigo que debo colgar, que pronto lo llamaré y me visto rapido, mientras lo llamó, pero su teléfono sólo me desvía al buzón. Corro hasta la recepción, doña Marita está leyendo un libro. - Alma, linda... pasó algo? - No encuentro a Leo. - Tranquila, me ha pedido la impresora y le he prestado la oficina. - Dónde es? - Al fondo del pasillo, la puerta del final. - Gracias...- Un escalofrío me recorre y siento que algo va muy mal. - Estas bien, querida? - Si- Me voy por el pasillo casi corriendo y llego a la puerta que está cerrada con llave. Trato de oír algo, pero sólo puedo escuchar la voz de Pamela y eso m

