― ¿Qué quieres decir con mejor? ― La pelinegra lo observa con cautela mientras ambos caminan en direcciones opuestas. ― Oh, mi linda hermanita, no tienes idea de nada ― ríe ― Tú eres el recipiente de nuestra salvación, tú tienes la habilidad de permanecer humana y sin veneno en tu sangre pero a la vez tener las características físicas de un Paria. ― se detiene a verla ― En otras palabras, puedes camuflar a todos los que quieras, puedes controlar a los nuestros con solo una mirada. ― Estas loco ― musita. ― ¿De veras? ― ladea la cabeza ― ¿No fue eso lo que sucedió cuando tu perro fue herido? ¿No deseabas que ese engendro se detuviera? ¿No lo viste titubear una vez te olfateó? Evelyn cubre su boca con la mano recordando ese momento. ― ¿No se veía confundido y dispuesto a obedecerte?

