― Tiene que ser una broma ― susurra Evelyn viendo las palmas de sus manos entristecida. ― No sé qué decirte Ev, realmente no me esperaba esta situación ― susurra Sam frente a ella. Desde hace dos días Ivoh ha desaparecido por completo y no ha dejado rastro alguno, ni siquiera instrucciones de lo que debería hacerse debido a la situación; Evelyn pasó dos días completos pegada a la ventana de su habitación esperando ver la limosina de Alfred aparcar y de ella salir su querido inmortal pero, hora tras hora, se decepcionó. ― Soy un monstruo, no hay nada que decir al respecto ― suspira dejándose caer en el sofá. ― No, no eres un monstruo ― niega lentamente ― Eres humana, no lo olvides y que tengas algo de ellos no quiere decir que seas de su calaña; mira, tienes todo para darles la cont

