Ivoh descansa sobre su cama, apenas se acomodó en ella esperando poder leer unos documentos cayó dormido; la costumbre no se ha ido del todo y por ende la necesidad persiste, aunque últimamente la excusa de querer dormir le brinda los mejores momentos junto a la pelinegra. El muchacho frunce el ceño, se revuelve sobre el colchón, aprieta los dientes preso de una pesadilla que hacía tiempo no tenia y eso lo lleva a gruñir molesto. Evelyn se acerca a él y con una de sus manos acaricia los cabellos desordenados cuando el vampiro reacciona impulsivamente casi atacándola al abrir los ojos. ― ¡Ivoh! ― La muchacha lo detiene. ― Tranquilo, soy yo. Lentamente suelta su brazo y suspira, masajea su nuca y vuelve a verla con pesar. ― Lo lamento, una pesadilla ― suspira. ― ¿Qué soñaste? ― Pre

