* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * Amélie * * * * * * * * * * * * * Continué toda la tarde sin distracción exterior alguna, ya que la única distracción era interna. No podía dejar de pensar en el mismo tema y aquello me tenía absolutamente colérica (por decir menos). —Qué tontería —susurro al cerrar mi laptop (de golpe) como muestra de mi frustración. «Ni siquiera tendría por qué estar pensando en esto», me dicto en silencio al exhalar pesadamente. «Ni siquiera tendría por qué seguir aquí», agrego al tiempo en que decido ponerme de pie para empezar a guardar mis cosas e irme del lugar. Mi horario laboral ya había terminado hace más de una hora, pero yo seguía aquí, pensando en qué haría para solucionar la incómoda relación que tenía co

