Laurie no sabía lo que le pesaba, de verdad no lo sabía pero por miedo a saber no preguntaba. Desde que había besado a su mejor amigo, desde que le había dado su primer beso no dejo de pensar en él. Y con el pasar del tiempo, aquellos pensamientos no cesaban, parecía cómo que si el tiempo estuviera a favor de aquellos pensamientos. Y estos pensamientos, en su opinión, no eran buenos, eran malos y prohibidos. Porque él en lo único que pensaba cuando veía a Zack era callarlo con un beso, era besarlo, besarlo una y otra vez. Pero esto estaba mal, muy mal según él. Esos pensamientos y sueños ya, lo estuvieron persiguiendo por un año, durante todo el último año de primaria, osea séptimo grado. Ya con doce años sabía mucho, y lo había aprendido gracias a su grupo de amigos de basquet. Estos le

