Tras la noticia de sus gemelos, se volvieron más unidos, felices. No podían creer que esperaban, la llegada de dos bebés. Dos bebés que les llenarían de amor y felicidad. Ambos eran inexpertos en bebés, pero juntos iban a coger experiencia con ellos. Amir, no podía borrar la sonrisa de sus labios. En sus ojos, se veía la felicidad. En sus caras, la felicidad salían por cada poro de su piel. Amira le iba a dar a sus primeros hijos, ella tenía en su interior el fruto de cada noche de lujuria. Hoy les daría la noticia a la familia, Amir quería organizar una cena y gritar a los cuatro vientos, que iba a ser papá de dos bebés. Él que tanto se negaba a ser papá, que tanto se echaba para atrás sobre tener hijos. Y jamás imaginó, que Amira le diera tanta felicidad, más de lo que él nunca ima

