Amir se dirigía al hotel donde estaba ese hombre, iba a desenmascararla de una vez. Por culpa de ella, Amira le había dejado. La avisó de lo que pasaría, ahora tenía que asumir su error. Su hermano iba con él, quería ver la cara se esa mujer. Quería ser testigo de esa cara y ver cómo el rey la ponía en su lugar. Cuando llegaron, Amir bajó y su hermano le siguió. Entraron al hotel, con ese porte serio. La joven de recepción, les sonrió con amabilidad. —Buenas noches, buscamos al rey Derek. — Amir no se acordaba del apellido del hombre, esperaba que con el nombre le valiera. —Esta la última planta, habitación 705. — dijo ella. —Pero tenemos que avisarle. —Vale, pero si contesta una mujer, dile que desea hablar con el rey. Ponga una excusa y que él no diga nada. — la chica le miró confu

