Amir llegaba a casa después de dos días de viaje, ella no lo llamó, él tampoco lo hizo. Se habían mantenido alejados y sin comunicarse. Amira salía a tomar algo con amigas, ya que Sara se había quedado en Arabia a vivir y salia con ella. Amanda había sido madre y no iba a decirle de salir, no estaba bien. Aunque Amir no se comunicará con ella, sabía sus pasos, donde iba y con quién. Entró en la casa con ese porte varonil, serio y con ese traje de Armani de tres piezas. En el salón se encontró a su mujer con una copa de vino, con un camisón de tela fina, sus pies sobre el sofá, viendo una película. Amir sonrió, aún no sé acostumbraba a tener a una mujer en casa. Compartir casa con una, vivir bajo el mismo techo. Compartir prácticamente todo, con ella. Amira sabía que había vuelto, p

