Leonardo Lombardi Maldije una y otra vez mientras golpeaba el escritorio furioso. No podía creer que toda esta mierda estaba sucediendo ¿Victoria embarazada? No era posible, me había estado protegiendo demasiado como para dejarla embarazada, incluso había pagado extra en el club para que ella siempre estuviera sana, para que siempre fuera recursos para que se protegiera. No ese bebé no podía ser mío ¿O si?! No!! Mi bebé crece en el vientre de Alaia. La puerta sonó. — Adelante!— Grite. La puerta se abrió e Ignacio se adentró a mi oficina. — Señor — le dices a ella que tomara asiento ¿Ahora que?! ¿Que más podía suceder? ¿Que otra maldita noticia podía tener? — ¿Que sucede?— Le pregunté — me acaban de llamar los encargados de cuidar a la señora Lombardi, la chica del club estu

