Alaia Lombardi El día había sido pesado y estresante, sinceramente solo quería llegar a casa y dormir. Salí de mi despacho eran 6, 7 de la noche, había intentado llamar a Leonardo pero me había mandado a buzón intentaría llamarlo de camino a casa no sabía si María había preparado la cena o lo mejor era que yo llevase algo. — Camila por favor vete a tu casa ya es muy tarde— le hice saber a mi secretaria cuando la vi.— mañana puedes llegar un poco más tarde y prometo que te pagaré el doble por quedarte hoy de verdad que me ayudaste demasiado aligerándome la carga—le dije Me gustaba ser agradecida con las personas que estaban para mí sé que la estaba pagando y que este era su trabajo pero su horario era hasta las 4:30 iban a ser las 7 de la noche y ella seguía aquí. Camila era una mu

