Era sábado en la tarde y ya estaba terminando de alistarme para salir con Steven cuando oí cómo golpeaban en la puerta, me acerqué a ella y abrí - Buenas tardes, Alejandro. ¿Cómo estás? – Dijo Steven viéndome alegremente – ¿Listo para salir? - Hola, Steven. Todo bien. Dame unos 5 minutos termino de alistarme y salimos – Dije invitándolo a pasar Terminé de alistarme y asegurarme de que llevara billetera, celular y las llaves. Me acerqué a la sala en donde se encontraba Steven sentado en el sofá - Listo, ya podemos irnos – Lo vi con una gran sonrisa, sentía que sí sería un buen día Llegamos hasta su auto y coincidimos en ir a un bonito centro comercial que quedaba a las afueras de la ciudad. Durante todo el recorrido estuvimos hablando sobre nosotros, me contó que hace unos años se vino

