Derek. El tráfico de la ciudad no ayudaba con otro día de mierda y con un dolor de cabeza que apenas podía controlar. Me frote la cien mientras esperaba a que los autos avanzaran, mi reflejo en el espejo retrovisor me decía que Callum ayer no solo me había dado un golpe, tenía un moretón en la mandíbula y el labio roto, pero como un perfecto borracho no podía recordarlo, mi mente se apagó después del primer golpe. Cuando al fin llegue al estudio, baje del auto sin molestarme en ponerme mi americana, me frote las heridas porque ahora que no tenia alcohol en mi sistema eran dolorosas. “Te lo merecías, lo sabes” Continue mi camino en el elevador hasta mi oficina, no esperaba ver a Gisel dudando en si debería tocar o no la puerta. Me detuve un segundo para admirar su belleza, cabell

