《Alberth 》 Era difícil de creer todo lo que mis ojos veían. ¿Cómo era posible que Valeria tuviera algo más íntimo con ese supuesto maestro de artes marciales o amigo, el tal Jared? No quería creerlo, pero sin embargo, cuando ella me cortó las llamadas y no quiso decirme dónde estaba, tuve mis dudas. Al llegar a casa, salimos discutiendo. Ella decía que se iría de mi lado, pero se ha equivocado. Su castigo será estar atada a mí. Al parecer no me ama, claro, después de estos tres años, ¿cómo podría amarme si estaba al lado de su supuesto amigo? Si deseaba divorciarse, tendría que esperar a que la cláusula del contrato finalizara. No importa, sé que la amo, pero no puedo seguir así. Dejando escapar un suspiro, salgo del cuarto de baño y la veo ahí, en la cama. No le digo nada más. Ella se m

