#37 Después que Alez se despidiera, Alejandra también lo hizo (forzando unas lágrimas). Las monjitas se miraron entre sí, les dio pesar la pobre mujer que había caído en manos de tremendo patán. __ Madre superiora, yo podría cuidar a mis dos hijos sola, no lo arrebate de mi lado. Ante la gran actuación de Alejandra, Alez sonrió, pensaba en lo bien que le salía a esa mujer hacerse la víctima, ya que ni siquiera quería al niño,, nomás se aprovechó de eso para lograr casarse con él. __ Lo hablaremos en la fundación. Ahí decidiremos si le damos la custodia completa a usted. Ante la respuesta de la madre Teresa, Alez estalló en furia. __ No puede darle la custodia a esta mujer, ella jamás quiso al pequeño Alex. __ ¿Por qué lo dice señor Vera? ¿Hay algo que nos esté ocultando? Alejandra

