LORENA Creo que hace mucho tiempo no tenía tan maravillosos días y menos, noches tan tranquilas. Bueno, tranquila entre comillas, porque cierto soldado me ha dado como cajón que no cierra los últimos tres fines de semana. Ya que, lo que comenzó como una venganza, un desquite para quitarme de la cabeza, el corazón y del cuerpo el recuerdo de Lucas, terminó siendo algo bastante placentero de experimentar las últimas semanas. El condenado soldado está bastante buenorro, lo que he disfrutado a concho y lo mejor, es que no exige, da lo que necesito y nada más. Lo bueno de estos encuentros, es que solo quedarán en eso, no hay corazón o sentimientos involucrados, ya que aunque quisiera, mi tonto corazón sigue llamando y añorando al idiota prostituto de Lucas. Infeliz. No ha dejado de

