LUCAS Recibir la llamada de Sebastián mucho antes de que yo hiciera mi aparición en su casa, fue casi como una señal del destino. No me gusto para nada saber que mi Lorena, por que si, ya es mía aunque ella no lo sepa todavía, iba a salir de fiesta esta noche donde todos los animales idiotas del lugar querrían coquetear con ella fue suficiente para armar un plan que me permitiera estar a su lado sin ser tan obvios. A mi me da igual que todos sepan que tenemos algo pero ella insiste en que no, en que nadie debe de saber y por eso, evitamos que nos vean de manera sospechosa. Así que ya tenía preparado todo mi diálogo, mi actuación magistral y cuando estaba a punto de hacer uso de todas mis habilidades y talentos ocultos, recibo la llamada de mi queridísimo amigo pidiendo auxilio. Cl

