Ya en mi habitación, a la que, Lara y yo, habíamos subido tomados de la mano, para hacer esa primera vez lo más romántica posible (Yo no tenía muy claro cómo iban a ir las cosas, además, sospechaba que, Lara, iba a ser más Ama que sumisa, por lo que, el trato, no es el mismo). Lara y yo, nos comenzamos a besar de nuevo, y comenzamos a desnudarnos, le quité con cuidado el vestido n***o que llevaba, vi que no llevaba sujetador, porque le gustaba tener las tetas libres, los pezones estaban erectos, por la excitación que llevaba Lara, y, el tanga que llevaba, de color n***o, no presagiaba la línea de pelo fina que, Lara llevaba en su coño y que, yo, con una maquinilla de afeitar que tengo para esos casos, le quité de un solo golpe de máquina, dejando en el suelo los pocos pelos que habitaban

