Después de lo vivido creía que poco me podía sorprender esa noche, pero no fue así. Seguimos jugando. Le tocaba a Alessandra que tiró los dados y avanzó. Tiré yo y avancé. Pasamos varios turnos sin que pasara nada relevante. Algunos mordiscos porque nos comíamos alguna ficha. Algún premio por sacar ficha de casa pero comparado con lo anterior, todo light. El ambiente se relajó un poco hasta que Alessandra consiguió llevar su primera ficha a casa y reclamó su premio. Conociendo a Alessandra, sabía que después del premio anterior de Marta, ella no se iba a quedar atrás. Alessandra le pidió a Marta que se masturbara para ella con el dildo que solía utilizar mientras nos escuchaba en su habitación. Marta, diligente, fue a su habitación y volvió con un dildo de grandes dimensiones, se sentó e
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


