Me levanté para recoger la mesa. Les dije a las dos que no se levantaran y que yo me encargaba. Las dos lo agradecieron y fueron a ponerse cómodas para seguir con la sobremesa. Saqué una botella de ginebra y el trivial. Muchas noches jugábamos los tres y aquella noche era una ocasión perfecta para tomarme una revancha de la última partida. Preparé las copas en el salón y el juego. Primero llegó Alessandra vistiendo una camiseta muy corta, casi dejando ver sus pechos y un pequeño tanga, con el pelo recogido en una coleta. Se sentó y me dijo que fuera a cambiarme. Fui al cuarto y me puse unas calzonas y como hacía mucho calor opté por no llevar camiseta. Cuando entré en el salón vi a Marta. Estaba junto a Alessandra en el sofá. Marta solo llevaba unas bragas, casi transparentes, sin camiset

