Hades seguía dormido, se sentía tranquilo ahora que tenia a Perséfone cuidando de el. —Ya vine—se anunció Perséfone al llegar al despacho de Hades—arréglate, hay junta. —¿Junta?—Hades nunca había tenido una junta eternidad que él había sido el rey . —Las hacemos cada mes, bueno esta es apenas la segunda pero deben saber que volviste—ella continuaba sin poder mirarlo pero el aroma a lavanda la tranquilizaba y al menos ya no sentía temor—te esperamos en la sala de juntas, esta en la biblioteca. Perséfone se dirigió al lugar y al llegar todos se levantaron. —Bueno supongo que podemos empezar—dijo Tanatos ocultando sus alas para sentarse—creo que no hay pendientes pero hay mortales descubriendo remedios para sus males y... —Tanatos, en realidad debemos esperar a Hades. —Esta de vuelta,

