Los años posteriores fueron maravillosos, aunque a veces eran monótonos, los humanos ya se habían enterado de que Perséfone había convertido a Mente en una planta, obviamente contaron la historia mal una vez más, decían que Perse se había vuelto loca y que había sido un arrebato de celos, lo que más la molestaba era el hecho de que adornaran los féretros con hojas de menta que en realidad olían bien, pero lo usaban como una ofrenda a Hades. Y la peor parte era que ni siquiera podía hablarlo con él u obligar a los mortales a no hacerlo, debía vivir con eso de por vida. —Mi señora—dijo Tánatos al entrar al vivero de Perséfone Ella lo había expandido bastante y se veía muy bien el lugar, Apolo le había dado unos rayos de sol portátiles para que el vivero funcionara bien y tuviera luz sufic

