Emili. Damián metió la pata e hizo algo imprudente, perdió la paciencia y busco a Olivia y en su encuentro las cosas se salieron de control, admitió que se dijeron palabras hirientes y las intenciones de confesarle su amor se fue en picada. Más o menos eso entendí a las dos de la mañana cuando me despertó con su insistente llamada para que le diera un consejo. ¡Si! Locura, no por la hora, sino porque soy la menos indicada para dar consejos de amor. Al final tuve que adelantarle la sorpresa para que me dejara dormir unas horas; logré que Olivia Klein me dejara darle un masaje, el siguiente sábado. Un día glorioso para darme maña y lograr averiguar más sobre sus sentimientos, si ella lo ama tanto como él lo hace, tendré que convertirse en su cupido. Desde esa llamada hasta hoy, he tenido

