—Pero... ¿de verdad me estás proponiendo matrimonio? —quiso saber ella, levantando la barbilla y apartándose un poco del cuerpo masculino. —Sí, quiero... quiero que te cases conmigo —comentó el con un temblor en la voz. —Está bien, la verdad es que la primera vez que me proponen matrimonio pero gracias... —dijo un poco confundida. —No es la primera vez; acuérdate que tu primo quería casarte casarse contigo —dijo divertido y ella suspiro frustrada. —¡No me lo recuerdes! todos los días aún me manda un mensaje de buen día. No sabe.. qué prefiero perderlo todo antes que casarme con alguien que veo como mi hermano. Lo peor de todo, es que él, aprovechó la oportunidad para obligarme a casarme con el. Es algo... nunca podría llegar a perdonar —dijo con dolor, y sus ojos se llenaron de lágrima

