Cristóbal se sentó en la mesa frente a su mujer, se habían dado una noche libre y la había invitado a un lujoso restaurant. ―Bien, ¿me vas a decir lo que pasa? ―le preguntó Nicole. ―¿Tendría que pasar algo? ―Has andado algo tenso estos días. ―Sí, lo que pasa es que quiero hacerte una pregunta, pero quiero que me la contestes con toda sinceridad. ―Claro, dime. ―Yo sé que no te gusta vivir aquí y, aunque llevamos varios meses viviendo en esta ciudad, quiero saber si tú estás dispuesta a quedarte aquí o prefieres irte a otra ciudad o país. Nicole se quedó en silencio, meditando en las palabras de su esposo. ―¿Linda? ―Al único lugar al que me iría es a Santiago, tú sabes, pero no podemos volver ahí, así que si es por elegir, prefiero quedarme aquí, aunque claro, si alguna vez

