Cecy: Desperté desorientada. Mi mirada recorrió el techo blanco de mi antiguo apartamento, ese pequeño refugio que había abandonado hacía tiempo cuando Alex me convenció de mudarme con él. Sentí la extrañeza de volver a estar en mi propio espacio, un lugar que se sentía ajeno y familiar a la vez. Las sábanas olían a mi viejo perfume, un rastro de la vida que había dejado atrás, la vida antes de Alex. Por un instante, me pregunté si todo lo ocurrido en la cabaña, la discusión, mi huida, era solo un mal sueño. Pero cuando giré la cabeza y vi mi maleta en la esquina de la habitación, la realidad me golpeó con toda su fuerza. Lo había dejado. Finalmente, después de tanto tiempo atrapada en su mundo de manipulación y poder, había tomado la decisión de salir de su vida. También había renunciad

