ENZO La boda estaba en marcha y cada detalle había sido meticulosamente planeado. Todos los invitados estaban encantados, celebrando la unión entre dos personas que supuestamente se aman mucho, algo más que falso y que si nos vieran con atención, se habrían dado cuenta desde un inicio. Sin embargo, yo solo sentía un peso creciente en el pecho, me encontraba rodeado de amigos, brindando y sonriendo, pero mis pensamientos estaban en otro lugar, atrapados en un conflicto que no sabía cómo manejar. Un sentimiento que claramente no esperaba sentir y aunque no sabría todavía como definirlo, ahí estaba, acechando como si fuera su presa. - Enzo, hermano, felicidades…- dijo Luca, dándome una palmada en la espalda mientras alzaba su copa -...Aunque si te soy sincero, nunca imaginé que termin

