ENZO Había algo en ella esta noche… algo que no sabía cómo explicar, pero que me tenía jodidamente descolocado. No era solo el vestido, aunque claro, el vestido era una locura y no podía negar que por dentro me estaba costando horrores no empujarla contra la pared y besarla hasta que se olvidara de todo lo demás, pero esta noche, era más que eso, era su presencia. La maldita forma en que caminaba, en que me hablaba, en que me miraba. Kira se había convertido en un enigma que me consumía lento, como fuego que empieza por los bordes y va ganando terreno hasta llegar al centro. No debería estar sintiendo esto y menos con ella. No cuando todo esto empezó como una jodida farsa con fechas y cláusulas pero ahí estaba yo, completamente fuera de lugar, con la mano aferrando la suya como si

