CAPÍTULO 17 ELLA Con los pies en el barro, los músculos en tensión y la naturaleza alrededor. El aroma de los árboles y del agua que cae con intensidad. Verde, azul, marrón, blanco, los colores del fondo se pavonean. Las raíces de los árboles se convierten en escalones naturales, las piedras resbalan. Subimos, casi podemos tocar el cielo, falta muy poco para conseguirlo… Le encantaba aquél rincón, lo visitaba desde que era una niña. Lo descubrió gracias a su padre, que se había pasado toda la vida en el bosque y lo conocía como la palma de su mano. Cada vez que el trabajo se lo permitía los tres aprovechaban para ir a recolectar setas o simplemente paseaban hasta llegar a las cimas más altas. Luego empezó a frecuentarlo sola, aunque sólo fuera para encontrarse a sí misma: a veces tení

